Si vas a organizar una cena en casa, ten presente que la clave del éxito no reside sólo en el menú que vayas a preparar. Crear un ambiente acogedor, vestir la mesa de manera adecuada, escoger la mejor música, perfumar la estancia, cuidar al máximo los detalles y mimar a los invitados es primordial. Aquí dejamos 5 consejos para crear buen feeling en el comedor.

La iluminación

Con una luz tenue y difusa crearás un ambiente acogedor en el comedor, y más aún si distribuyes diferentes puntos de luz por toda la estancia. Como en todo, la imaginación es básica para sorprender a tus invitados, así que además de las imprescindibles velas y pequeñas lámparas, que te ayudarán a delimitar zonas, como la del sofa, la zona TV, puedes recurrir a guirnaldas y mallas luminosas para vestir puertas, ventanas e incluso ramas de plantas. Si quieres más magia, recorre el perímetro del comedor con un cable de luz a ras de suelo.

El servicio de mesa

Esmérate en la elección de la vajilla y el servicio de mesa y cuida de que los comensales dispongan de todo lo necesario para disfrutar de la cena. Eso sí, si quieres crear un ambiente distendido olvídate de las encorsetadas normas de protocolo y deja lugar a la espontaneidad: todos se sentirán más relajados. En cuanto a los colores de la mesa, los tonos neutros son una apuesta segura, con toques de pasión en rojo o fucsia o sofisticados en negro o gris.

Los sentidos

La música y los aromas son aliados del buen feeling, aunque no debes abusar. Una música suave (lounge, chillout, jazzy, …) resultará agradable durante la cena, y si sirves unas copas después, puedes elegir algo más movido y subir un poco el volumen, siempre que no obstaculices la conversación. Como buen anfitrión, pregunta a tus invitados si tienen alguna preferencia. Elige también un perfume suave, a base de incienso o velas aromáticas y enciéndelos antes y después de cenar (durante la cena pueden ser molestos).

Los detalles

Si quieres que tus invitados se queden con un buen sabor de boca, además de esmerarte en la cocina, trátalos como reyes. Intenta que estén comodos en todo momento, adelántate a sus peticiones (sírveles vino cuando cuando su copa esté vacia, prepara un cenicero si fuman después de la cena,…) y personaliza los detalles: pon su nombre en los servilleteros, prepara un menú a su gusto y si quieres, sorpréndeles con un obsequio.

El brindis

Siempre hay un buen motivo para descorchar una buena botella de cava y brindar con los amigos: un cumpleaños, una buena noticia familiar o profesional, el futuro nacimiento de un bebé… Sea como sea, el brindis es una tradición deliciosa que no hay que perder. Así que escoge un buen cava, prepara tu mejores copas y, como anfitrión, dedica unas palabras a tus invitados. Lo mejor es improvisar, aunque si lo tuyo no es hablar en público, puedes prepararte un pequeño discurso o ceder la palabra a alguno de tus invitados.