¿Has puesto tu casa en venta hace unos meses y no has recibido ninguna oferta de compra? Antes de empezar, debes saber que una propiedad se vende en una media de 3 o 4 meses, dependiendo los periodos festivos (fin de año o la segunda quincena de agosto, etc…). Si ya ha pasado este tiempo, es necesario que te preguntes y averigües qué es lo que está retrasando la venta, de lo contrario tu casa puede permanecer en el mercado indefinidamente. No entiendo ¿Por qué no se vende mi casa? Después de leer este artículo, ya no te harás más esa pregunta…

El precio no es el del mercado actual

El precio es el principal elemento que puede hacer fracasar una venta. En efecto, si el precio está sobrevalorado (ver los riesgos AQUÍ) en comparación con el precio de mercado, nadie llegará para visitar tu casa.

Paradójicamente, si el precio resulta demasiado bajo, los posibles compradores pensarán que hay algo que no encaja y tenderán a alejarse del inmueble para no perder el tiempo. Por lo tanto, es esencial que tu precio de venta sea el del mercado si quieres atraer a los compradores. No fijes el precio según tus deseos, tus planes de futuro o en cuanto está intentando vender tu vecino de al lado, sino según la realidad del mercado.

Es importante observar las propiedades equivalentes que se han vendido recientemente en la zona y compararlas con el precio que ha vendido tu vecino realmente, teniendo en cuenta la ubicación y las reformas necesarias. Compara siempre los precios de venta finales, NO los precios de venta anunciados. No olvides NUNCA que los portales inmobiliarios no reflejan el mercado inmobiliario… y que pedir es gratis. Siempre puedes obtener ayuda profesional, porque tasar tu casa por ti mismo es una tarea mucho más difícil de lo que te puedes imaginar. La gente está apegada a su casa y a menudo tiende a sobrevalorar el precio. Una casa que no se vende puede no estar a la venta a su buen precio. Así que, no confies en el azar para valorar tu casa.

La casa está demasiado personalizada

Los compradores que vengan a ver tu casa deben poder imaginarse y visualizarse viviendo en ella. Si tu casa no se vende, puede que sea por que está llena de cuadros, fotos, dibujos de niños, recuerdos de viajes o recuerdos de tu abuelo. En este caso, es probable que a los visitantes les resulte más fácil imaginarse viviendo en tu casa, pero no en la suya. Del mismo modo, si tienes muebles o decoración muy atípicos, que sin duda a tí te encantan, pero que no gustarán a la mayoría de la gente o incluso pueden provocar una reacción de rechazo. Es importante que la decoración sea lo más neutra posible, por lo que, antes de enseñar tu propiedad, es importante despersonalizar el interior y despejar el posible desorden si las habitaciones están demasiado cargadas. Así, los visitantes podrán centrarse en los espacios, la distribución de las estancias, la luminosidad, el espacio de almacenamiento, y no en tu colección de muñecas o tu increíble cómoda medieval.

La comunicación es deficiente

Si nadie sabe que tu casa está en venta, no recibirás visitas. Si vendes tu casa tú mismo, presta mucha atención, ¿tus anuncios resultan bien claros, atractivos y están en portales populares? La calidad de las fotos es FUN-DA-MEN-TAL.  ¡Olvídate de tu smartphone! y pide que te presten una buena cámara con gran angular si es necesario y espera un día bien soleado para hacer tus fotos, deben resaltar tu propiedad y dar ganas de empujar la puerta de par en par para entrar; aunque la mejor solución sin ninguna duda, es pedir ayuda a un profesional de la fotografía inmobiliaria. La descripción del anuncio debe ser especialmente detallada y precisa, para evitar sorpresas desagradables. No dudes en destacar los puntos más fuertes.

Muestra tu máxima disponibilidad para las visitas, si sólo ofreces visitas los sábados de 9h a 11h de la mañana, muchos compradores potenciales perderán la ocasión de ver tu propiedad. Intenta ofrecer visitas durante el día con máxima luz y no por la tarde, ya que si el sol está bajo (sobretodo en invierno) los visitantes no se darán cuenta ni apreciarán lo bonito que es tu jardín o lo agradablemente soleado que es el salón.

Por último, prepárate bien para tus visitas. Anticípate a todas las posibles preguntas relacionadas con las posibles obras, el aislamiento, el barrio… Si un comprador resalta un problema o un defecto, dale una solución inmediatamente. Si no te sientes cómodo mostrando tu propiedad y escuchando cualquier crítica, déjalo en manos de un buen profesional que podrá convertir una visita en una venta ahorrándote dinero, tiempo con visitas inútiles y te ofrecerá un total asesoramiento en protección de tus intereses.

Tu propiedad incumple las normas urbanísticas

¿Una terraza cerrada sin permiso? ¿Un anexo construido sin permiso? Una propiedad con una infracción urbanística suele ser más difícil de vender. La mejor solución es regularizar la infracción urbanística antes de vender. Sin embargo, esto conlleva unos costes que quizá no quieras asumir. En este caso, es el comprador quien deberá subsanar la infracción. Vender una propiedad con una infracción urbanística no es imposible, pero requiere tomar algunas medidas para vender tu casa al mejor precio.

Si tu casa no se vende, hazte las preguntas adecuadas y actúa antes de que se convierta en una «vivienda quemada». Este término se utiliza para indicar que una propiedad ha perdido valor porque ha estado demasiado tiempo publicada en el mercado sin venderse.

Si no quieres pasar por todo esto y sin saber quien entra en tu propiedad, opta por realizar una venta más relajada y ponte en contacto ya con el mejor profesional de tu zona ¡Tu casa acabará encontrando un comprador!

 

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