La visita es una etapa esencial en el proceso de venta de un inmueble. Permite a los clientes compradores sentir su atmósfera, imaginar su vida en la vivienda, imaginar sus muebles en la superficie da la vivienda, proyectarse en el futuro. Por el contrario, perder una venta por torpeza es extremadamente corriente.

Señora vendedora, Señor vendedor, aquí tenéis el manual del propietario vendedor con recomendaciones para una visita éxitosa:

Discreción

Cuando confías la venta a un profesional inmobiliario, aunque lo ideal es que no estés presente durante las visitas, puede ocurrir que quieras estar presente en el momento de las visitas.

Primera regla, dejar al profesional hacer su trabajo, lo que implica discreción. Aunque adoras tu apartamento y te entusiasma la idea de acoger a un comprador potencial, saluda educadamente pero no entables conversación con él. No le ofrezcas una bebida, salvo si hace mucho calor. No pierdas de vista la razón de su presencia. Inútil distraerlo con declaraciones que no tengan relación con la vivienda.

No escoltes al profesional inmobiliario

Igualmente, es preferible no escoltar al agente inmobiliario: el conoce las expectativas de los compradores y sabrá aportarles las respuestas necesarias.

Sin embargo, si deseas absolutamente participar en la conversación porque te imaginas que lo vas a hacer mejor que el profesional, precédelos definiendo un trayecto: por ejemplo, sala, comedor, salón, cocina, habitaciones y baños. Abre las puertas y déjalos entrar antes de ti.

Quédate retirado

Quédate un poco retirado, sin comentarios ni exclamaciones evidentes del tipo » ¡aquí la cocina!”. Contesta a las preguntas sin buscar el diálogo ni dejarte llevar por las primeras impresiones del cliente. ¿Sabes que hay muchos vendedores que prefieren no ver a sus posibles futuros compradores? Según un estudio es lo mismo para los compradores por un 20%.  Como mencionado más arriba, lo ideal, es que no estés presente durante la visita, esa es de lejos la mejor estrategia sin ninguna duda.

Déjale el tiempo de reflexionar

Deja que el visitante reflexione sin amueblar el silencio. Está imaginando cómo va a acondicionar un espacio, amueblar un cuarto, evaluar su dimensión, verificar la orientación…

Respeta su ritmo

Si se queda o se retrasa en un cuarto es porque hay muchos puntos que le interesan. Espera a que se dirija espontáneamente hacia la puerta para enseñarle las otras estancias.

Total, adopta un comportamiento de escucha, se diplomático y paciente.

Muéstrate neutro

En una palabra clave, se NEUTRO. Tu comportamiento debe tener más de recepcionista con clase que de guía de monumentos históricos. Muéstrate a la escucha, atento, discreto y un poco retirado.

¡Buena visita y buen éxito!